Universidad Maimónides

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Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y Empresariales

Discurso de apertura del acto central del 25 aniversario de la Universidad Maimónides de la Dra. Esther Saragusti

Compartimos con nuestra comunidad educativa el discurso de apertura del Acto central del 25 aniversario de nuestra Institución Académica a cargo de la Vicepresidente del Consejo Superior Universitario de la Universidad Maimónides, Dra. Esther Saragusti.

Discurso de apertura del acto central del 25 aniversario de la Universidad Maimónides de la Dra. Esther Saragusti

Por Dra. Esther Saragusti.

En nombre del Consejo Superior Universitario les doy la bienvenida a la celebración del 25 Aniversario de nuestra querida Casa de Altos Estudios.

Hoy estoy muy emocionada de compartir junto a ustedes las bodas de plata de aquel sueño que se hizo realidad.

Como si fuera ayer recuerdo cuando el Doctor Ernesto Goberman me “informó” que crearía una Universidad. Lo miré y le dije. “¿Vos estás loco?”. Él me respondió: “Obviamente, no”. Acto seguido, pensé: “Estamos jugados”. Cuando mi marido aparece con un proyecto, yo tiemblo porque no hay vuelta atrás. Si se le ocurriera ir a la Luna lo haría y si quisiera viajar al sol también y no se derretiría. Desde que nos conocimos convivo con esta faceta de Ernesto y ¡hay que seguirle el tren eh! Pero al mismo tiempo es un enorme orgullo estar al lado de un hombre que concreta deseos que parecen imposibles de cumplir.

Gracias a la inteligencia, optimismo y capacidad de mi esposo, presidente del Consejo y de la Fundación, hoy estamos celebrando los 25 años de la Universidad.

Maimónides fue el comienzo de una etapa en nuestras vidas. Un nuevo comienzo de los tantos que tuvimos. Sentía una enorme responsabilidad porque habíamos elegido el camino de la Educación, la base del progreso de todas las sociedades. Era un desafío que requería de una gran entrega y compromiso. Entrega y compromiso que hoy seguimos asumiendo con alegría y pasión.

Así es que durante todos estos años, como integrantes de la Fundación, nuestra familia ha trabajado sin pausa en forma voluntaria y como benefactores. Y lo seguiremos haciendo. En pos del desarrollo y el crecimiento de la Universidad.

Maimónides fue un sueño que nació sobre la base de la Ética y la Excelencia, nuestros dos grandes pilares.

Conservo en mi mente y en mi corazón los primeros años de nuestra segunda casa en los edificios de la calle Talcahuano, los primeros logros, el crecimiento y el trabajo constante. Desde el comienzo, profesionales y amigos de toda la vida nos acompañaron y apoyaron en esta gran “locura”.

Hoy deseo recordar y homenajear especialmente a quienes ya no están entre nosotros. Pero nos siguen iluminando desde donde se encuentren: el Dr. Jaime Barilko, primer decano de Humanidades; el Dr. Abraam Sonis, primer decano de la carrera de Medicina y al Doctor Elías Feldman, creador de la carrera de Odontología.

Entre quienes han trabajado con compromiso para esta Casa de Altos Estudios, quiero destacar al Doctor Lino Marcos Budiño, creador del proyecto educativo original y nuestro primer Rector. También estaremos siempre agradecidos con otros de nuestros primeros colaboradores: la Dra. Delia Arrigo, el Dr. Dionisio Katopodis, Aldo Traverso y Alicia Blanco.

Al igual que en nuestros comienzos, uno de los principales objetivos continúa siendo la práctica profesional de los estudiantes de todas las carreras apenas ingresan a la Universidad. Al principio era una necesidad muy difícil de llevar a cabo porque no disponíamos de las instalaciones. Pero lo logramos gracias a la generosidad del doctor Efraín Novik, en aquel momento director del Hospital Vélez Sarsfield; al doctor Enrique Rozemblat, en aquel entonces director del Hospital Argerich y a la Dra. Rita Regueiro, en aquellos tiempos directora del Hospital Durand.

En forma totalmente desinteresada, nos abrieron sus puertas para realizar las prácticas.

Todos y cada uno de quienes he nombrado han colaborado para forjar esta casa.

Quiero reconocer el esfuerzo y agradecer a quienes actualmente trabajan para toda nuestra comunidad educativa: El Doctor Guillermo Trigo, actual Decano de nuestra Universidad en Ciencias de la Salud; a todos los directores de las carreras de Grado y Posgrado: al Doctor Fabián Ciarlotti; al Doctor Gustavo Tafet y al Doctor Alfredo Vitullo, y a sus respectivos colaboradores.

Asimismo, agradezco a la Licenciada Regina Steiner -a quien le deseamos pronta mejoría-; a la entusiasta y eficiente Doctora Alejandra Marinaro; a la Dra. Marcela Barrios, quién con sus conocimientos, afecto y dedicación nos cuida la salud; Así como también a la Doctora Graciela Melito, una apasionada colaboradora; al Ingeniero Alberto Varela, que está siempre dispuesto a ayudarnos con eficiencia y celeridad; y a la Dra. Graciela Zarebski, que siempre nos tiende una mano.

Deseo reconocer el trabajo del Doctor Miguel Ángel Degasperi y equipo, quienes cuidan nuestro patrimonio; y a nuestra contadora Miriam Pacelli y colaboradores: Joana, Hernán y Leo; y al señor Hugo Brea.

Del mismo modo, agradezco al Doctor Héctor Luis Latorraga, que como nuestro abogado nos defiende con pasión; a la Doctora Gloria Bo; y por último a la arquitecta Adriana Goberman, por este hermoso edificio que cada día embellece más, haciéndolo más confortable. Además, en forma silenciosa y eficiente le agrega un plus a su tarea ya que se ocupa y preocupa por todos y cada uno de quienes trabajan aquí.

No puedo dejar de agradecer al doctor Mario Eduardo Cohen y su equipo de CIDICSEF que hace años trabajamos juntos y ayudó a cumplir un sueño mío que es la creación de la cátedra permanente Maimónides para todas las carreras de la Universidad.

También quiero destacar al personal administrativo, de mantenimiento y de seguridad.

Gracias a todos y a cada uno de ustedes por el compromiso y entrega constante con la Universidad Maimónides. Gracias por compartir con alegría y trabajo el crecimiento diario.

Nuestra Universidad lleva el nombre del gran médico y filósofo Maimónides, que desde su humanismo logró plasmar la idea de la convivencia respetuosa y pacífica entre quienes no tienen las mismas ideas o creencias.

Como dije al principio, el objetivo más importante es continuar con la visión que Maimónides tenía sobre el conocimiento, la ética, la excelencia y la vida.

Fue uno de los grandes líderes del pensamiento crítico. Día a día la Universidad trabaja para crear un ambiente de estudio en el cual docentes, investigadores y estudiantes originen, analicen críticamente, preserven y transmitan el conocimiento, la sabiduría y los valores que permitan mejorar la calidad de vida y el desarrollo humano en la sociedad global.

En el corazón de su misión se encuentra la búsqueda de la verdad. Dice nuestro guía Maimónides: “Rondad la casa de los sabios y de los estudiosos. Por allí debéis pasearos. Hazme humilde en todo pero no en el gran arte. No dejes de despertar en mí el pensamiento de que ya sé lo suficiente. Dame la fuerza tiempo y voluntad para ensanchar siempre mis conocimientos y adquirir otros nuevos. La ciencia es grande y la inteligencia del hombre cava cada vez más hondo”.

En estos 25 años, el crecimiento de la Universidad ha sido exponencial, tanto en cantidad de carreras como en cantidad de alumnos. Nuestra casa de estudios ha cobrado prestigio nacional e internacional por la excelencia y la ética de su formación. Esta realidad no nubló mis sentimientos de los comienzos: al igual que en los primeros años, continúo asistiendo a todos los actos de graduación y entrega de premios... y me sigo emocionando con los logros de cada uno de los estudiantes, de los graduados y de los docentes.

Uno de nuestros principales orgullos es que hemos sido pioneros en diversas áreas:

Maimónides fue la primera universidad privada no confesional de Argentina en dictar las carreras de Medicina y odontología. Entre las numerosas carreras, luego se sumaron Gerontología, Nutrición, Kinesiología y Enfermería. Ésta última fue muy resistida en un primer momento pero recibió un gran apoyo por parte del Doctor Goberman y nuestra familia en general.

Quiero destacar especialmente que también hemos sido pioneros en el trabajo solidario, otra de nuestras grandes misiones. Tzedaká es una palabra hebrea que significa solidaridad. Tiene su raíz en la palabra tzedek, justicia. La ayuda comunitaria es entonces una obligación ética. Es el acto de entrega que hace justicia. Éste es el compromiso que hemos asumido desde el primer día.

Recuerdo mi gran preocupación y mis miedos de los primeros tiempos cuando nuestros estudiantes y profesores empezaban a asistir a hospitales, morgues, villas de emergencia y viajaban a pueblos muy alejados en el interior de la Argentina. En algunos casos se exponían a situaciones riesgosas pero tomaban el compromiso y el desafío de mejorar la calidad sanitaria de los habitantes de zonas de extrema pobreza. Hoy la tzedaká, la ayuda humanitaria es una “asignatura” más que tomamos con exigencia, respeto y naturalidad. Estamos convencidos de que es una obligación que le debemos a todos aquellos que lo necesitan.

Quisiera mencionar algunos de los programas solidarios con los que cuenta la Universidad Maimónides y las tareas que llevan a cabo cada uno de ellos.

La Licenciada Graciela Turcot, Directora de la Carrera Organización y Dirección Institucional de la Universidad, con el apoyo del Consejo Superior, creó en el 2003 el Programa Universitario Gratuito de Capacitación para la formación de Voluntarios “Solidaridad para la Acción”.

Entre algunas actividades de participación comunitaria, pueden mencionarse el proyecto “Santa Fe, más cerca, más sanos, más humanos”, para cooperar con la recuperación de las zonas más castigadas, tras las inundaciones que había sufrido la provincia en aquel entonces.

Luego de esa experiencia, junto a los alumnos y voluntarios se gestionaron diversos proyectos solidarios para hospitales públicos, escuelas y comedores infantiles, como “Los Piletones”, a cargo de Margarita Barrientos.
Alumnos y profesores de las carreras de medicina, odontología, nutrición, farmacia y bioquímica han llevado adelante operativos sanitarios en localidades de extrema pobreza de la provincia de Chaco.

En el marco de “Solidaridad para la Acción” nació “Conociendo nuestra salud”: un innovador servicio a la población, bajo la coordinación de la Doctora Graciela Melito. Se ofrecen servicios gratuitos a la comunidad a la vez que permite fortalecer la calidad académica de la enseñanza. Consiste en un chequeo completo de salud totalmente gratuito. Desde su implementación permitió brindar asistencia a aproximadamente 3500 personas. Participan docentes y alumnos de las carreras de medicina, nutrición, kinesiología, odontología, gerontología, farmacia, bioquímica, instrumentación quirúrgica, enfermería, pediatría y musicoterapia, entre otros.

El Programa “Campaña de Vacunación” tiene como objetivo concientizar sobre la necesidad de vacunación y aplicar vacunas de Hepatitis B, Antigripal, Sarampión, Papera y Rubeola al cuerpo académico de la universidad y población de Capital y provincia de Buenos Aires. Desde su inicio se aplicaron más de 1000 planes completos de vacunación y se generó conciencia con charlas e instructivos.

Desde el año 2010 se lleva a cabo el Programa “Atención farmacéutica y bioquímica a adultos mayores”, a cargo de la Dirección de las carreras de Farmacia y Bioquímica. Su objetivo es brindar atención primaria, farmacéutica y bioquímica a adultos mayores. Desde que comenzó a implementarse se brindó asistencia a aproximadamente 650 personas.

El Programa “Becas Bicentenario” otorga la posibilidad de cursar las carreras de Abogacía, Contador Público, Licenciatura en Administración, Licenciatura en Turismo, Licenciatura en Organización y Dirección Institucional, Licenciatura en Ciencias Biológicas y en Ciencias y Humanidades. Han estudiado en nuestra Universidad jóvenes que viven en villas de emergencia.

Quiero mencionar, además, que la Universidad colabora con algunas PYMES, en el desarrollo e implementación de sus respectivos emprendimientos.

Retomando el concepto de tzedaká, para finalizar… como profesional y operadora del derecho quiero regalarles otra reflexión del sabio Maimónides: “Sabed que la verdad y la justicia son joyas para el alma y dan heroísmo y seguridad”. Y en ese camino continuaremos. Seguiremos en el camino de la búsqueda de la verdad a través del conocimiento; y la búsqueda de la justicia a través de acciones solidarias”.

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