Colecciones científicas

La curiosidad ha sido el motor fundamental del desarrollo del conocimiento y el pensamiento científico a lo largo de la historia. Desde tiempos prehistóricos, las colecciones han servido como herramientas esenciales para comprender el mundo que nos rodea, tal como lo evidencian los sitios arqueológicos donde se han encontrado objetos atesorados intencionalmente. Estas primeras manifestaciones de interés por la diversidad y complejidad del entorno sentaron las bases para las colecciones científicas modernas.

Los especímenes que albergan las colecciones científicas constituyen ventanas hacia la comprensión de la naturaleza y son pilares fundamentales para la ciencia y la sociedad. En las ciencias naturales, estas colecciones son esenciales para la conservación, la gestión de la flora y la fauna y la investigación científica en diversas disciplinas. Si bien en el pasado se priorizaban los ejemplares únicos y singulares, en la actualidad se valora la representatividad y la variabilidad de las muestras, lo que ha impulsado un incremento significativo en el tamaño y alcance de las colecciones.

Las colecciones de historia natural ofrecen una perspectiva única sobre el pasado del planeta, permitiendo a los científicos estudiar la evolución de la vida, los patrones del cambio climático y los fenómenos de extinción. Más allá de su valor científico, estas colecciones representan una parte esencial de la memoria colectiva de la humanidad, conectándonos con nuestras raíces y mostrándonos la intrincada red de la vida en la Tierra.

En este contexto, la Universidad Maimónides y la Fundación Azara se destacan por resguardar una extensa y diversa colección de piezas geológicas, paleontológicas y biológicas, fruto de generosas donaciones y de arduos trabajos internos. Todas son cruciales para la investigación científica y la difusión del conocimiento, asegurando la custodia de materiales de incalculable valor para la ciencia y la educación. En el trabajo conjunto con la universidad, la fundación conserva meticulosamente especímenes destinados al estudio de la biodiversidad, la taxonomía y la especiación, garantizando su conservación física y documental mediante un riguroso monitoreo curatorial, indispensable para la validación y la trazabilidad de la investigación científica.

Al día de hoy se resguardan alrededor de 200.000 objetos científicos provenientes de la Argentina y diversas partes del mundo, incluyendo desde ejemplares botánicos y zoológicos hasta meteoritos y valiosas piezas geológicas.

Las colecciones son un patrimonio de incalculable valor científico y de uso público, un legado que permitirá a futuras generaciones de investigadores expandir el conocimiento sobre la naturaleza y la historia humana. Como testimonio de su relevancia, el 2 de diciembre de 2021 la Legislatura Porteña declaró de interés cultural las colecciones científicas y la biblioteca Félix de Azara, consolidando su papel como custodio del patrimonio científico y cultural de la Nación.

Colecciones:

· Colección geológica.
· Colección paleontológica.
· Herbario.
· Colección de invertebrados no artrópodos.
· Colección de invertebrados artrópodos.
· Colección de ictiología.
· Colección de herpetología.
· Colección de ornitología.
· Colección de mastozoología.
· Colección antropológica.
· Colección de historia de la ciencia.